La alquimia buscaba transmutar metales comunes en oro y plata usando la "piedra filosofal", y prolongar la vida humana. Aunque sus objetivos eran dudosos, la alquimia sentó las bases para la ciencia química moderna al estudiar reacciones entre sustancias. Los alquimistas también creían en un proceso espiritual de iluminación a través de la transmutación interior más que la producción de oro material.