El amor cortés se presenta como una estrategia que subvirtió las nociones tradicionales de amor y deseo en las relaciones de género en la Edad Media, destacando la idealización de la mujer y la creación de un espacio íntimo fuera del matrimonio. Este fenómeno cultural, que floreció entre los siglos XI y XIII, se caracteriza por una 'estrategia de la espera' y un enfoque en la falta y el deseo, influyendo en el psicoanálisis a través de su exploración de la dinámica amorosa. Además, se plantea que el amor cortés actúa como un medio de sublimación, donde el deseo se convierte en un motor creativo en la expresión literaria.