El amor cortés surgió en Francia en el siglo XI y fue popularizado por Guillermo IX, duque de Aquitania a través de sus poemas. Inicialmente se centraba en la pasión carnal, pero evolucionó a un juego secreto y virtuoso entre un caballero que se humillaba ante una dama hermosa de la que buscaba su aprobación pero no forzosamente su consumación. Esto concedía poder a la mujer pero de forma imaginaria, primando la razón sobre los sentimientos. El amor cortés influyó en los códigos de