Este documento describe el abordaje terapéutico del shock anafiláctico. Explica que la adrenalina es el tratamiento de primera elección y debe administrarse lo antes posible. También recomienda antihistamínicos, corticoides, glucagón y vasopresina como tratamientos secundarios. El objetivo del tratamiento es asegurar las vías respiratorias, suministrar oxígeno, estabilizar la presión arterial y contrarrestar los efectos de los mediadores de la reacción alérgica.