Antecedentes:

Cuando, en 1908, Díaz afirmó que México se encontraba maduro para la democracia, Francisco I.
Madero sintió que había llegado el momento de participar en la política. Junto con otras personas
que, como él, estaban en contra de que Porfirio Díaz se reeligiera. Fundó el partido Anti-
reeleccionista, del que fue candidato. Madero se hizo muy popular y despertó grandes esperanzas
de cambio. Su campaña creó gran interés en las elecciones de 1910 y que mucha gente deseara
participar en ellas.

Madero creía en la democracia y en la necesidad de renovar el gobierno de acuerdo con las
leyes. Pero el éxito de su campaña lo convirtió en un peligro para el gobierno de Díaz, y poco
antes de las elecciones fue detenido en Monterrey y encarcelado en San Luis Potosí. Recibió la
noticia de que Díaz había vuelto a reelegirse. Mediante el pago de una fianza salió de la cárcel,
aunque debía permanecer en la ciudad. Sin embargo, Madero escapó a los Estados Unidos, donde
publicó el Plan de San Luis Potosí.

En ese documento, Madero denunció la ilegalidad de las elecciones y desconoció a Porfirio Díaz
como presidente. Se declaró el mismo presidente provisional, hasta que se realizaran nuevas
elecciones; prometió que se devolvieran las tierras a quienes hubieran sido despojados de ellas;
pidió que se defendiera el sufragio efectivo y la no reelección de los presidentes. También hizo un
llamado al pueblo para que se levantara en armas el 20 de noviembre de 1910, y arrojara del
poder al dictador.

En el estado de Morelos las haciendas azucareras se apoderaban poco a poco de la tierra de las
comunidades indígenas. Atraídos por la promesa del reparto de tierras del Plan de San Luis
Potosí, los campesinos apoyaron a Madero y se levantaron en armas bajo el mando de Emiliano
Zapata. En otros lugares de la república hubo también levantamientos.

En solo seis meses las fuerzas maderistas triunfaron sobre las del viejo dictador. La acción
definitiva fue la toma de Ciudad Juárez, por Orozco y Villa. En esa misma ciudad, en mayo de 1911,
se firmó la paz entre el gobierno de Díaz y los maderistas. Porfirio Díaz renunció a la presidencia y
salió del país rumbo a Francia, donde murió en 1915.

Al renunciar Porfirio Díaz, el Congreso nombró presidente interino a Francisco León de la Barra y
convocó a elecciones. Resultaron electos Francisco I. Madero, como presidente, y José María Pino
Suárez, como vicepresidente. Madero asumió la presidencia de la república en noviembre de
1911. Aunque Porfirio Díaz había dejado el país, eso no solucionaba los viejos problemas
nacionales. La riqueza seguía estando concentrada en manos de unos cuantos mexicanos y
extranjeros, muy ricos, que tenían toda clase de lujos mientras la mayoría del pueblo apenas
podía vivir. Continuaban las injusticias en el campo y en las ciudades.
Los campesinos deseaban que les devolvieran sus tierras, y los obreros mejores salarios, un
tiempo de trabajo diario más corto y derecho a organizarse para exigir mejores condiciones de
trabajo cuando fuera necesario. Además había una queja general: los mexicanos sentían que el
gobierno cuidaba más de los intereses extranjeros que de los mexicanos.

Madero había dado la orden a los jefes revolucionarios de disolver las fuerzas y esperar a que el
gobierno estudiara el problema agrario. La mayoría aceptó esta orden a regañadientes. Solo
Zapata se negó a entregar las armas mientras no se les restituyeran sus tierras.

Emiliano Zapata comprendió que la solución a los problemas agrarios de México estaba muy
lejana, por lo que se rebeló en Morelos contra Madero apenas veinte días después de que éste
ocupó la presidencia.

Antecedentes del Plan de Ayala

  • 1.
    Antecedentes: Cuando, en 1908,Díaz afirmó que México se encontraba maduro para la democracia, Francisco I. Madero sintió que había llegado el momento de participar en la política. Junto con otras personas que, como él, estaban en contra de que Porfirio Díaz se reeligiera. Fundó el partido Anti- reeleccionista, del que fue candidato. Madero se hizo muy popular y despertó grandes esperanzas de cambio. Su campaña creó gran interés en las elecciones de 1910 y que mucha gente deseara participar en ellas. Madero creía en la democracia y en la necesidad de renovar el gobierno de acuerdo con las leyes. Pero el éxito de su campaña lo convirtió en un peligro para el gobierno de Díaz, y poco antes de las elecciones fue detenido en Monterrey y encarcelado en San Luis Potosí. Recibió la noticia de que Díaz había vuelto a reelegirse. Mediante el pago de una fianza salió de la cárcel, aunque debía permanecer en la ciudad. Sin embargo, Madero escapó a los Estados Unidos, donde publicó el Plan de San Luis Potosí. En ese documento, Madero denunció la ilegalidad de las elecciones y desconoció a Porfirio Díaz como presidente. Se declaró el mismo presidente provisional, hasta que se realizaran nuevas elecciones; prometió que se devolvieran las tierras a quienes hubieran sido despojados de ellas; pidió que se defendiera el sufragio efectivo y la no reelección de los presidentes. También hizo un llamado al pueblo para que se levantara en armas el 20 de noviembre de 1910, y arrojara del poder al dictador. En el estado de Morelos las haciendas azucareras se apoderaban poco a poco de la tierra de las comunidades indígenas. Atraídos por la promesa del reparto de tierras del Plan de San Luis Potosí, los campesinos apoyaron a Madero y se levantaron en armas bajo el mando de Emiliano Zapata. En otros lugares de la república hubo también levantamientos. En solo seis meses las fuerzas maderistas triunfaron sobre las del viejo dictador. La acción definitiva fue la toma de Ciudad Juárez, por Orozco y Villa. En esa misma ciudad, en mayo de 1911, se firmó la paz entre el gobierno de Díaz y los maderistas. Porfirio Díaz renunció a la presidencia y salió del país rumbo a Francia, donde murió en 1915. Al renunciar Porfirio Díaz, el Congreso nombró presidente interino a Francisco León de la Barra y convocó a elecciones. Resultaron electos Francisco I. Madero, como presidente, y José María Pino Suárez, como vicepresidente. Madero asumió la presidencia de la república en noviembre de 1911. Aunque Porfirio Díaz había dejado el país, eso no solucionaba los viejos problemas nacionales. La riqueza seguía estando concentrada en manos de unos cuantos mexicanos y extranjeros, muy ricos, que tenían toda clase de lujos mientras la mayoría del pueblo apenas podía vivir. Continuaban las injusticias en el campo y en las ciudades.
  • 2.
    Los campesinos deseabanque les devolvieran sus tierras, y los obreros mejores salarios, un tiempo de trabajo diario más corto y derecho a organizarse para exigir mejores condiciones de trabajo cuando fuera necesario. Además había una queja general: los mexicanos sentían que el gobierno cuidaba más de los intereses extranjeros que de los mexicanos. Madero había dado la orden a los jefes revolucionarios de disolver las fuerzas y esperar a que el gobierno estudiara el problema agrario. La mayoría aceptó esta orden a regañadientes. Solo Zapata se negó a entregar las armas mientras no se les restituyeran sus tierras. Emiliano Zapata comprendió que la solución a los problemas agrarios de México estaba muy lejana, por lo que se rebeló en Morelos contra Madero apenas veinte días después de que éste ocupó la presidencia.