Los Tratados de Ciudad Juárez establecieron la renuncia de Porfirio Díaz a la presidencia y de Ramón Corral a la vicepresidencia, designando a Francisco León de la Barra como presidente provisional y cesando las hostilidades entre el gobierno y los revolucionarios encabezados por Francisco I. Madero. Sin embargo, los tratados no instituyeron reformas agrarias u otras promesas de Madero y mantuvieron el marco de gobierno porfirista, causando insatisfacción entre algunos revolucionarios.