El antibiograma es una prueba que determina la sensibilidad o resistencia de bacterias a antimicrobianos bajo condiciones de laboratorio. Tiene cuatro utilidades principales: instaurar un tratamiento correcto, confirmar tratamientos empíricos, confirmar o corregir tratamientos actuales, y realizar estudios de resistencia. El método de Bauer Kirby implica preparar un inóculo bacteriano, inocular placas de agar, aplicar discos de antibióticos, incubar las placas, y medir e interpretar los halos de inhibición.