Este poema de Antonio Machado habla sobre cómo en la vida no hay un camino predeterminado, sino que cada persona va creando su propio camino a medida que avanza. Al andar se va formando el camino, y al volver la vista atrás solo se ven las huellas del camino recorrido, el cual ya no se podrá volver a pisar. El poema utiliza metáforas para representar la vida como un camino que cada uno va trazando a medida que avanza.