Este poema de Antonio Machado describe una escena al atardecer en una glorieta con una fuente y una estatua de Cupido. Las cenizas de un crepúsculo morado flotan detrás de un cipresal negro, mientras la fuente y la estatua se encuentran en la sombra. El agua en la taza de mármol de la fuente está quieta, reflejando la muerte en la escena.