La vida de la Virgen María se resumió en tres oraciones:
1) María, una humilde mujer judía, aceptó generosamente la voluntad de Dios de ser la madre de Jesús a pesar de las dificultades.
2) María vivió en Nazaret con José y Jesús, sirviendo a su familia con amor, humildad y otras virtudes ejemplares.
3) María estuvo presente durante la pasión y muerte de Jesús con paciencia y fortaleza, enseñándonos a aceptar los sufrimientos.