El documento explora el concepto de 'aprendizaje invisible', propuesto por John W. Moravec y Cristóbal Cobo, que busca integrar nuevos enfoques de aprendizaje en la educación del siglo XXI, enfatizando la necesidad de adaptarse a las demandas del mundo laboral. Se identifican problemas en la educación superior, como la desconexión entre habilidades enseñadas y requeridas, y se propone una educación más inclusiva y flexible que fomente el desarrollo de competencias digitales en entornos informales. El objetivo es construir conexiones entre el aprendizaje formal e informal y rediseñar las prácticas pedagógicas para un aprendizaje continuo y relevante.