El documento propone un paradigma educativo inclusivo y flexible llamado 'aprendizaje invisible', que busca integrar diversas perspectivas para mejorar el aprendizaje y el desarrollo humano. Se abordan cinco ejes del aprendizaje que destacan las competencias invisibles en entornos formales e informales, así como la necesidad de reconocer el impacto de las tecnologías en estos procesos. A lo largo del texto, se critica la rigidez de la educación formal actual frente a las demandas de un aprendizaje continuo y sostenible.