El mal de Chagas, causado por el parásito Trypanosoma cruzi, representa un riesgo para el 25% de la población latinoamericana, siendo transmitido por vinchucas, insectos que pican a personas y animales. Existen diversas formas de transmisión, incluyendo la congénita y la transfusional, y la enfermedad se presenta en tres fases: aguda, indeterminada y crónica, donde la detección temprana es crucial para el tratamiento eficaz. La prevención se centra en la limpieza del hogar y el control de vinchucas, así como en la realización de análisis de sangre para el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad.