La regla del octeto establece que los átomos buscan alcanzar una configuración estable con ocho electrones en su capa de valencia, uniendo fuerzas electrostáticas en enlaces iónicos, covalentes y metálicos, según sus electronegatividades. Los compuestos se clasifican en binarios y ternarios, utilizando nomenclaturas específicas basadas en sus componentes, como los hidróxidos, óxidos y ácidos. La nomenclatura se distingue entre stock y tradicional, indicando las características y la cantidad de los elementos en cada compuesto.