Aristóteles argumenta que todos los seres humanos desean saber por naturaleza. Explica que la experiencia surge del recuerdo y que el arte surge de muchas observaciones experimentales. Aunque la experiencia es útil para la vida práctica, Aristóteles considera que el arte es más sabio porque conoce las causas universales, mientras que la experiencia solo conoce casos particulares. Finalmente, concluye que la sabiduría trata sobre los principios y causas fundamentales.