Sócrates divide el alma humana en tres partes - la racional, la irascible y la concupiscible. Cada parte del alma corresponde a una de las tres clases de ciudadanos en la ciudad ideal: los guardianes racionales gobiernan, los guardianes irascibles les obedecen, y los artesanos y comerciantes concupiscibles siguen las órdenes de los otros dos grupos. Sócrates argumenta que una ciudad solo será justa cuando cada clase de ciudadanos se dedica a su propia tarea asignada y cada parte del al