El arte ecológico utiliza materiales naturales y desechos para crear obras que generan conciencia sobre la fragilidad del medio ambiente y la necesidad de un futuro más sostenible. Busca sanar la relación entre la naturaleza y la cultura humana. Surgió en la década de 1960 de la mano de activistas y artistas preocupados por los problemas ambientales. En la actualidad, continúa explorando la crisis ecológica a través de diferentes medios artísticos.