El arte abstracto surgió alrededor de 1910 como reacción contra el imperialismo y el surgimiento de las doctrinas de Freud. Se caracteriza por usar un lenguaje visual sin figuraciones que represente significados propios más allá de lo natural. Incluye varios movimientos como el expresionismo abstracto, el neoplasticismo y el constructivismo. Se aplica a diversas artes como la pintura, la escultura y la arquitectura.