Este documento resume una exposición de 1000 autorretratos realizados por estudiantes de entre 13 y 16 años. El objetivo era trabajar en la aceptación personal y la autoimagen a través del lenguaje plástico. La diversidad de estilos y enfoques en las obras muestra la singularidad de cada estudiante y enriquece su expresión artística. El ejercicio ayudó a los estudiantes a revisar y aceptar su imagen corporal en una edad donde su atractivo físico es importante para ellos.