El proyecto propone un espacio de esparcimiento y convivencia con la naturaleza de 170 m2 construidos y 1650 m2 de zonas abiertas y senderos. Incluye una cafetería para 25 personas, un área para clases de yoga y tai chi para 10 personas, y senderos y plazas abiertas. El objetivo es integrar la reserva con la comunidad mediante actividades relajantes y el aprovechamiento de los recursos naturales del terreno.