El documento presenta opiniones sobre tres artistas: Laurie Anderson, Tom Wesselmann y Claes Oldenburg. Sobre Laurie Anderson, el autor dice que su primer performance lo relajó y que su trabajo lleva al espectador a un mundo subreal. Sobre Tom Wesselmann, menciona que una de sus obras representa el consumismo de la época a través de un rompecabezas y que sus composiciones son armónicas. Finalmente, sobre Claes Oldenburg, destaca el ingenio y equilibrio de sus esculturas de objetos cotidianos, y que la época