Kelly Wearstler es una reconocida diseñadora de interiores estadounidense cuyo trabajo se caracteriza por mezclar materiales y colores de manera aparentemente incoherente pero genuina. Su pasión por el arte se remonta a la infancia y ha sido influenciada por movimientos como el dadaísmo y el surrealismo. Considera que los objetos y obras de arte le dan alma a un espacio y trabaja los interiores como esculturas.