El cartel muestra a una mesera rubia y voluptuosa limpiando leche derramada de forma sugestiva, insinuando que usar Axe atraerá a mujeres hermosas. El objetivo es vender al público masculino la idea de que el desodorante los ayudará a seducir a cualquier mujer, aunque esto no es necesariamente cierto. El cartel usa elementos estéticos como la iluminación y el cuerpo de la modelo para captar la atención del espectador y motivar la compra del producto.