El balonmano se originó en Suecia en 1910 y se popularizó en Alemania en 1928. Se convirtió en un deporte olímpico en 1972 en Múnich cuando se redujo el número de jugadores de 11 a 7. El balonmano se juega entre dos equipos de 7 jugadores cada uno, incluido un portero. Los jugadores pueden avanzar 3 pasos con el balón y no pueden retenerlo por más de 3 segundos antes de pasarlo. Las faltas pueden resultar en tiros libres, expulsiones temporales o expulsiones del juego.