La ruptura entre los bloques occidental y soviético surgió al final de la Segunda Guerra Mundial. En las conferencias de Yalta y Potsdam, los aliados comenzaron a mostrar desacuerdos sobre la influencia en Europa. Esto llevó a la creación de zonas de influencia separadas y a la imposición de sistemas políticos antagonistas en los territorios bajo su control. La ruptura definitiva ocurrió en 1947 con la Doctrina Truman y el Plan Marshall por un lado, y la respuesta soviética por el otro, lo que dividió