El documento describe la segregación escolar en Barcelona, donde algunas escuelas públicas tienen altos porcentajes de estudiantes inmigrantes mientras escuelas concertadas cercanas tienen muy pocos o ningún estudiante inmigrante. Los expertos advierten que esta situación pone en peligro la cohesión social y piden un cambio en la planificación escolar para lograr una mayor mezcla de estudiantes de diferentes orígenes en todas las escuelas. Cuatro escuelas concertadas en diferentes distritos de Barcelona no tienen ningún estudiante inmigrante