Pierre-Auguste Renoir nació en 1841 en Francia y desde joven mostró interés por el arte. Trabajó como pintor de porcelana y luego pintando abanicos, donde descubrió su amor por pintores como Watteau y Boucher. En 1862 se unió al taller de Gleyre donde conoció a otros artistas como Monet y Bazille con quienes formó el movimiento impresionista. A pesar de la crítica negativa, continuó desarrollando su estilo impresionista y eventualmente alcanzó el éxito con el