La Constitución española de 1812, conocida como La Pepa, fue la primera constitución promulgada en España y una de las más liberales de su tiempo, estableciendo la soberanía en la nación, la monarquía constitucional y la separación de poderes. Aunque estuvo oficialmente en vigor solo dos años, también se aplicó durante el Trienio Liberal y brevemente en 1836-1837. Reconoció derechos como la libertad de imprenta y propiedad, pero mantuvo a España como estado católico y no contempló derechos