La Constitución de 1812 estableció por primera vez en España una constitución democrática que limitaba los poderes del rey y reconocía a los españoles como ciudadanos con derechos. Se promulgó en Cádiz en 1812 tras la invasión francesa y fue impulsada por las Cortes de Cádiz formadas por 300 diputados con el objetivo de coordinar la resistencia contra Francia y establecer un nuevo marco político para España.