La pensión alimentaria es un derecho reconocido por ley que permite a una persona recibir dinero de otra con la que tenga un vínculo familiar o de pareja. Incluye gastos como alimentación, vivienda, educación y atención médica. Están obligados a pagarla cónyuges, padres, hijos, hermanos y abuelos. El proceso implica una demanda, fijación de pensión provisional, notificaciones, audiencia de conciliación y sentencia definitiva.