Otto von Bismarck fue un estadista prusiano que dirigió la unificación de Alemania en la segunda mitad del siglo XIX. Bismarck logró unificar los estados alemanes a través de tres guerras: la guerra de los Ducados contra Dinamarca en 1864, la guerra austro-prusiana de 1866 y la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Esto llevó al establecimiento del Imperio alemán en 1871, con Guillermo I como su primer emperador y Bismarck como canciller imperial.