Los avances en electrónica y farmacología han provisto sistemas de infusión más seguros y precisos para administrar medicamentos. Las bombas de infusión facilitan la administración parenteral de drogas y soluciones donde se requiere precisión y un aporte constante. La mayoría de pacientes hospitalizados requieren por lo menos una vía intravenosa, ya sea para administrar líquidos, realizar procedimientos diagnósticos o terapéuticos, o administrar fármacos cuando no es posible usar la vía oral.