El boroscopio es un instrumento diseñado para inspecciones visuales en espacios reducidos, utilizando iluminación por fibra óptica para mejorar la visibilidad. Existen dos tipos principales: boroscopios rígidos, que son ideales para inspecciones en línea recta, y boroscopios flexibles, que permiten mayor maniobrabilidad y pueden incluir cámaras para registrar imágenes o videos. Son ampliamente utilizados en diversas industrias, como la automotriz y la aeronáutica, para detectar defectos y realizar mantenimiento predictivo.