El documento presenta un test de salud para marcas llamado Brandemecum, que permite evaluar su gestión y capacidad de adaptación a cambios en el mercado. Incluye preguntas sobre la identidad, propuesta de valor y conexión con audiencias, dando pautas para identificar y solucionar problemas de branding. El resultado del test ayuda a determinar el estado de la marca, desde la falta de una marca hasta la categorización como 'supermarca'.