El Brexit marcó la salida del Reino Unido de la Unión Europea tras 47 años, resaltando la necesidad de que la UE realice cambios para abordar las causas de este divorcio. La incertidumbre sobre la relación futura entre ambas partes persiste, con riesgos significativos para el Reino Unido si no se logra un acuerdo en 2020. Esta decisión ha fracturado la unidad británica y plantea desafíos tanto económicos como sociales en la nueva etapa que comienza.