El 90% de las escuelas rurales visitadas no tenían acceso a Internet, aunque el 50% contaban con salas de medios. Las clases de computación no se impartían en el 80% de las escuelas primarias debido a la falta de personal capacitado, y el 70% de las escuelas no tenían un profesor especializado en computación. La mayoría de las escuelas tenían equipamiento tecnológico obsoleto, aunque el 70% contaba con este en el aula y el 50% de los maestros se encargaban del mantenimiento.