El documento habla sobre la importancia de evitar prácticas clínicas y de diagnóstico que no aportan un beneficio al paciente y que pueden conllevar riesgos. Explica que hasta un 20-25% de las prácticas realizadas no son necesarias y pueden tener consecuencias negativas. También describe proyectos en diferentes países y en España para reducir estas prácticas no recomendadas mediante la colaboración de sociedades científicas y profesionales.