La historia del Canal de Panamá abarca desde los primeros exploradores europeos hasta su construcción final en 1914 por los Estados Unidos, tras un fracaso inicial de los franceses. En 1977, se firmaron tratados que otorgaron a Panamá el control total del canal en 1999, y desde 2007 se ha trabajado en su ampliación para aumentar la capacidad de tránsito. La reciente inauguración de la ampliación permitirá el paso de buques mucho más grandes, mejorando significativamente su capacidad operativa.