La marina mercante es fundamental para el comercio y turismo en países marítimos, con la Organización Marítima Internacional (OMI) como principal organismo regulador. La OMI promueve la seguridad marítima y la prevención de la contaminación, mientras que en el ámbito nacional, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes gestiona la marina y los puertos. Las capitanías de puerto actúan como autoridad marítima, supervisando la seguridad y la operación portuaria, además de ofrecer múltiples servicios administrativos.