Jugadas inéditas del juego de la
imagen Reflexiones en torno a los
juegos de lenguaje de Ludwig
Wittgenstein
Kevin Contreras
Mario Garza
Jordi
Pericot
Jordi Pericot
Jordi Pericot (El Masnou, 1931) es Catedrático emérito de
la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, de la que ha
sido vice-rector. Doctor en filosofía, ha sido director de la
Escuela Superior de Diseño Elisava de Barcelona desde
1968 hasta 1982.
Ha sido profesor de la Facultad de Ciencias de la
Información de la UAB, Catedrático de diseño en la
Facultad de Bellas Artes de la UB y catedrático de
Comunicación en la UPF, siempre en Barcelona.
Es autor de los libros Servirse de la imagen (1987) y
Mostrar para decir. La imagen en contexto (2002). Editor y
director de la revista científica Temes de Disseny
(Barcelona) publicada por Elisava.
La experiencia nos demuestra que las imágenes, al igual
que las palabras, adquieren sentidos diferentes en función
del uso que de ellas hacemos y del contexto en que las
situemos.
En la práctica comunicativa hay una clara diferencia entre
lo que se muestra y lo que se comunica: el hecho de
mostrar una imagen va mucho más allá de la simple
representación icónica de un objeto real. En un discurso
visual, las referencias que expresan las imágenes nos
vienen dadas, ante todo, por las circunstancias de su uso y
por la conexión dinámica que se establece entre ellas y el
usuario.
En efecto, el lenguaje ordinario, ya sea verbal o visual,
está sometido a una mutabilidad constante y es de una
complejidad estructural tal que difícilmente podemos
reducirlo a simples estructuras lógicas.
Wittgenstein compara esta complejidad a una Ciudad
Antigua: “Nuestro lenguaje se puede comparar a una
ciudad: un laberinto de callejuelas y plazas, de casas
viejas y casas nuevas y de casas con construcciones
añadidas en diversas épocas y esto rodeado de
muchos suburbios nuevos con calles rectas y regulares
y con casas uniformes”.
Efectivamente, en una ciudad antigua, las diferencias
entre la ordenación de su centro o casco antiguo y las
calles rectas de su ensanche son notables. En el
centro, la estructura urbanística es compleja y
mutable, mientras que en la parte moderna sus calles
rectas responden a una estructura simple,
permanente y previsible.
A los enunciados visuales de estructura lógica, como puede
ser el código de señalización automovilística, industrial o
cualquier otra imagen puramente descriptiva, por ejemplo,
las fotos de identidad, las imágenes científicas, los
catálogos comerciales... a las que recurrimos por su
fidelidad representativa.
La validez de estas imágenes está precisamente en que son
impermeables al contexto en que se actualizan. Su
significación obedece a unos códigos de reglas simples y
permanentes que no admiten ser interpretados.
El significado de la imagen
Situados ya en el ámbito del enunciado visual, diremos que éste, en su fase
inicial, se sirve de imágenes que vienen referidas, por una parte, a unas
estructuras del mundo real cuyo conocimiento nos viene dado y, por otra
parte, a una realidad simbólica, cuya comprensión e interpretación requiere
necesariamente de un previo conocimiento de las reglas o acuerdos que rigen
su uso social.
Estas dos referencialidades iniciales de la imagen, icónica y
convencional, nos permiten construir su significado.
Según Habermas, estas dos referencialidades se rigen por dos tipos distintos
y complementarios de experiencia: la experiencia sensorial observacional y la
experiencia comunicativa o comprensiva.
a) La experiencia sensorial observacional
Para la producción de un discurso visual, las imágenes actúan, en primer lugar, por su
analogía con un mundo exterior. La estructura icónica y convencional de las imágenes
impone una visión del mundo que actúa como primera norma de aceptabilidad.
Su recepción y comprensión requiere “simplemente” tener una experiencia sensorial
observacional dirigida a los estados perceptibles. Nos referimos a la experiencia personal
de un individuo en solitario y sujeta a unas reglas perceptivas que conforman
un patrón externo a la propia expresión la imagen icónica no actúa como signo de algo,
sino como la misma cosa.
La cosa es re-presentada por la imagen y, por lotanto, su percepción es inmediata y no
requiere un aprendizaje especializado.
Su estructura referencial viene determinada por la realidad perceptible u observación
directa de la realidad y es representada mediante signos icónicos. Es elmundo de los
objetos sensoriales, regulado por unos criterios perceptibles generales (véase Gráfico 1a).
b) La experiencia comunicativa o comprensión
Paralelamente, la imagen también hace referencia al plano de los objetos sociales o campos
semánticos determinados por la historia de su uso social.
Es el plano de la comprensión, que forma parte de la conciencia comunicativa y remite a la
generación de productos simbólicos con los que se dice alguna cosa de la realidad.
El acceso a esta realidad simbólica viene mediado por el entendimiento de una manifestación
convencional sobre la realidad. Es un mundo de intencionalidades interpretativas, dentro del
marco de una competencia mutua definida por el saber categorial (véase Gráfico 1b).
c) El significado
Estos dos saberes, preteórico y categorial, constituyen las referencialidades
iniciales de la comunicación visual: el primero, como hemos dicho, surgido de
su analogía con la realidad re-presentada, y el segundo, basado en el
conocimiento convencional de sus usos y los efectos causales producidos o
susceptibles de ser producidos.
Ambos saberes están íntimamente relacionados por el conocimiento y
conducen, deductivamente, a la comprensión del enunciado implícito o
significado (véase Gráfico 1c).
capitulo 8- Cries.pptx

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  • 1.
    Jugadas inéditas deljuego de la imagen Reflexiones en torno a los juegos de lenguaje de Ludwig Wittgenstein Kevin Contreras Mario Garza Jordi Pericot
  • 2.
    Jordi Pericot Jordi Pericot(El Masnou, 1931) es Catedrático emérito de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, de la que ha sido vice-rector. Doctor en filosofía, ha sido director de la Escuela Superior de Diseño Elisava de Barcelona desde 1968 hasta 1982. Ha sido profesor de la Facultad de Ciencias de la Información de la UAB, Catedrático de diseño en la Facultad de Bellas Artes de la UB y catedrático de Comunicación en la UPF, siempre en Barcelona. Es autor de los libros Servirse de la imagen (1987) y Mostrar para decir. La imagen en contexto (2002). Editor y director de la revista científica Temes de Disseny (Barcelona) publicada por Elisava.
  • 3.
    La experiencia nosdemuestra que las imágenes, al igual que las palabras, adquieren sentidos diferentes en función del uso que de ellas hacemos y del contexto en que las situemos. En la práctica comunicativa hay una clara diferencia entre lo que se muestra y lo que se comunica: el hecho de mostrar una imagen va mucho más allá de la simple representación icónica de un objeto real. En un discurso visual, las referencias que expresan las imágenes nos vienen dadas, ante todo, por las circunstancias de su uso y por la conexión dinámica que se establece entre ellas y el usuario. En efecto, el lenguaje ordinario, ya sea verbal o visual, está sometido a una mutabilidad constante y es de una complejidad estructural tal que difícilmente podemos reducirlo a simples estructuras lógicas. Wittgenstein compara esta complejidad a una Ciudad Antigua: “Nuestro lenguaje se puede comparar a una ciudad: un laberinto de callejuelas y plazas, de casas viejas y casas nuevas y de casas con construcciones añadidas en diversas épocas y esto rodeado de muchos suburbios nuevos con calles rectas y regulares y con casas uniformes”. Efectivamente, en una ciudad antigua, las diferencias entre la ordenación de su centro o casco antiguo y las calles rectas de su ensanche son notables. En el centro, la estructura urbanística es compleja y mutable, mientras que en la parte moderna sus calles rectas responden a una estructura simple, permanente y previsible.
  • 4.
    A los enunciadosvisuales de estructura lógica, como puede ser el código de señalización automovilística, industrial o cualquier otra imagen puramente descriptiva, por ejemplo, las fotos de identidad, las imágenes científicas, los catálogos comerciales... a las que recurrimos por su fidelidad representativa. La validez de estas imágenes está precisamente en que son impermeables al contexto en que se actualizan. Su significación obedece a unos códigos de reglas simples y permanentes que no admiten ser interpretados.
  • 5.
    El significado dela imagen Situados ya en el ámbito del enunciado visual, diremos que éste, en su fase inicial, se sirve de imágenes que vienen referidas, por una parte, a unas estructuras del mundo real cuyo conocimiento nos viene dado y, por otra parte, a una realidad simbólica, cuya comprensión e interpretación requiere necesariamente de un previo conocimiento de las reglas o acuerdos que rigen su uso social. Estas dos referencialidades iniciales de la imagen, icónica y convencional, nos permiten construir su significado. Según Habermas, estas dos referencialidades se rigen por dos tipos distintos y complementarios de experiencia: la experiencia sensorial observacional y la experiencia comunicativa o comprensiva.
  • 6.
    a) La experienciasensorial observacional Para la producción de un discurso visual, las imágenes actúan, en primer lugar, por su analogía con un mundo exterior. La estructura icónica y convencional de las imágenes impone una visión del mundo que actúa como primera norma de aceptabilidad. Su recepción y comprensión requiere “simplemente” tener una experiencia sensorial observacional dirigida a los estados perceptibles. Nos referimos a la experiencia personal de un individuo en solitario y sujeta a unas reglas perceptivas que conforman un patrón externo a la propia expresión la imagen icónica no actúa como signo de algo, sino como la misma cosa. La cosa es re-presentada por la imagen y, por lotanto, su percepción es inmediata y no requiere un aprendizaje especializado. Su estructura referencial viene determinada por la realidad perceptible u observación directa de la realidad y es representada mediante signos icónicos. Es elmundo de los objetos sensoriales, regulado por unos criterios perceptibles generales (véase Gráfico 1a).
  • 7.
    b) La experienciacomunicativa o comprensión Paralelamente, la imagen también hace referencia al plano de los objetos sociales o campos semánticos determinados por la historia de su uso social. Es el plano de la comprensión, que forma parte de la conciencia comunicativa y remite a la generación de productos simbólicos con los que se dice alguna cosa de la realidad. El acceso a esta realidad simbólica viene mediado por el entendimiento de una manifestación convencional sobre la realidad. Es un mundo de intencionalidades interpretativas, dentro del marco de una competencia mutua definida por el saber categorial (véase Gráfico 1b).
  • 8.
    c) El significado Estosdos saberes, preteórico y categorial, constituyen las referencialidades iniciales de la comunicación visual: el primero, como hemos dicho, surgido de su analogía con la realidad re-presentada, y el segundo, basado en el conocimiento convencional de sus usos y los efectos causales producidos o susceptibles de ser producidos. Ambos saberes están íntimamente relacionados por el conocimiento y conducen, deductivamente, a la comprensión del enunciado implícito o significado (véase Gráfico 1c).