Las líneas de corriente son trazos imaginarios que indican la dirección del flujo en un fluido, con dos regímenes principales: laminar, donde el flujo es ordenado y uniforme, y turbulento, donde es desordenado y caótico. La transición entre estos regímenes está relacionada con el número de Reynolds, que depende de la densidad, viscosidad, diámetro del conducto y velocidad del flujo. Para flujos incomprensibles, la ecuación de continuidad asegura que la masa que fluye a través de una tubería se mantiene constante.