1) Daniel es elevado a un alto cargo en el gobierno persa, lo que genera celos entre otros funcionarios. 2) Estos conspiran para obtener un decreto del rey Darío que prohíba la oración a cualquier dios excepto al rey durante 30 días, con el fin de acusar a Daniel, que sigue orando a su Dios. 3) Daniel es condenado y arrojado a la fosa de los leones pero es salvado milagrosamente, mientras sus acusadores son ejecutados.