Los principales determinantes macroeconómicos que afectaron la intervención del proyecto fueron: 1) una baja y estable inflación entre 2002-2007 que creó un clima de previsibilidad, 2) tasas de interés bajas que estimularon el crédito e inversión, y 3) un tipo de cambio favorable que impulsó el crecimiento liderado por el sector no primario. Estos factores generaron un largo período de expansión económica y financiera que apoyó las actividades del proyecto.