La Carta Mundial de la Naturaleza establece principios para la protección de la naturaleza y los recursos naturales. Reconoce que la humanidad depende de los sistemas naturales y que es necesario conservar la diversidad biológica para el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Establece 24 directrices que incluyen respetar los procesos naturales, utilizar los recursos de manera sostenible, prevenir la contaminación y promover la cooperación internacional para la conservación de la naturaleza.