La Casa de Aliaga es la vivienda más antigua de Lima, ocupada desde 1535 por los descendientes de uno de los primeros pobladores de la ciudad. Fue construida en el mismo año de la fundación de Lima y ha sido habitada continuamente por 17 generaciones de la familia Aliaga. A pesar de los terremotos, la mansión ha mantenido su valor histórico como hogar de uno de los cofundadores de Lima y por ser habitada de manera continua por sus descendientes.