Roger, un niño de 13 años, está experimentando fobia escolar y ha faltado a la escuela varios días. Sus padres lo llevaron a consulta porque no saben cómo abordar la situación. Roger dice que se pone nervioso en el aula porque tiene miedo de no poder ir al baño si necesita. El año pasado tuvo problemas de comportamiento y suspendió la mayoría de las asignaturas. Ahora está repitiendo primero de la ESO en un nuevo colegio privado, pero después de dos semanas empezó a negarse a ir de nuevo.