El documento discute la importancia de enseñar la castidad a la juventud, en un contexto donde la educación sexual formal es deficiente y la cultura está saturada de información errónea sobre la sexualidad. Se enfatiza que la castidad no es solo la ausencia de relaciones sexuales, sino vivir y respetar la sexualidad según su naturaleza divina, promoviendo el amor verdadero. Se hace un llamado a educadores y padres para brindar orientación positiva y apoyo emocional a los jóvenes, quienes anhelan aprender sobre el amor y el respeto hacia la sexualidad.