Este documento habla sobre el sexto mandamiento "no cometerás adulterio". Discute cómo la sexualidad es un regalo de Dios pero que los humanos lo han desvirtuado a través del erotismo y la pornografía. También menciona que la Iglesia históricamente no hablaba de estos temas por vergüenza pero que ahora es necesario educar sobre la sexualidad humana y valores como el respeto a la persona y la responsabilidad sexual. Finalmente, cubre temas como la castidad, el placer como don de Dios, y ofensas a la castidad