El documento describe el Año de la Fe celebrado por la Iglesia Católica entre el 11 de octubre de 2012 y el 24 de noviembre de 2013, con el objetivo de redescubrir la alegría de creer. La fe se vive en comunidad a través de la Iglesia, y no es solo un asunto personal, ya que ha sido transmitida por Dios a través de una cadena ininterrumpida que comienza con los apóstoles.