César Luena, secretario de Organización del PSOE, es descrito como alguien sin cabeza que depende de otros para sobrevivir políticamente. A diferencia de otros políticos como Antonio Hernando y Pedro Sánchez, que se presentan como supervivientes hábiles, Luena parece un huérfano cuya carrera dependerá siempre de la de otros. Tras la catástrofe electoral del PSOE, el autor reflexiona sobre las posibilidades de los políticos socialistas para seguir en política y reconstruir el partido.